Publicado por & archivado en Historias de Chilenos.

La artista plástica chilena Carolina Zenteno, radicada en República Checa desde 2010, fue la Directora de Arte del proyecto “Como el Amor, Praga se representa”, taller de pintura en que participaron 21 niños y que se realizó en conjunto con el Arzobispado de la Iglesia Católica Checa, liderado por el Cardenal Domink Duka.

El pasado 19 de diciembre, el Cónsul de la Embajada de Chile en la República Checa, Anders Alcayaga, participó en la ceremonia de clausura del taller, donde se realizó el remate de las obras confeccionadas y cuyos fondos fueron donados a la escuela de niños ciegos Jaroslava de Praga.

Para Carolina está fue “una hermosa experiencia visual capaz de entusiasmar a la comunidad”, agregando que “la creatividad y la innovación son esencialmente cuestión de práctica, de ensayo y error desde muy temprana edad”. La artista nos relata su labor al mando de este proyecto.

¿Quiénes participaron del taller?
Fue un grupo de niños de entre 6 y 15 años de edad, de los cuales más del 95 % no tenía experiencia con las competencias necesarias para lograr la meta propuesta.

¿Qué motivó a los niños?
Durante la primera etapa del taller de pintura nos enfocamos en ganar confianza, motivarnos y visualizar Praga: sus colores, sus matices, sus edificios emblemáticos, en suma, la experiencia de cada cual con la ciudad.

¿Cómo evalúa el trabajo con los menores?
Ellos aprenden muy rápido cuando evitamos el exceso de teoría. El arte y al amor comparten la misma esencia, son acción. Los niños no saben sus límites hasta que alguien, generalmente un adulto, intenta convencerlos de poner la línea entre lo que pueden lograr y no.  Mi tarea es a la inversa, ampliar su horizonte de posibilidades. La visualización es la clave.

¿Qué significa para las relaciones entre Chile y la República Checa este tipo de actividades?
Tienen un gran impacto social  y acercan enormemente a las personas, creando un recuerdo duradero sobre un país. Las relaciones entre países no pueden ser reducidas a estadísticas de comercio. Las decenas de jóvenes universitarios checos (algunos de ellos habían estudiado en Chile) que participaron de este proyecto, las instituciones que se sumaron, las familias de los niños que pintaron,  toda esta gente vivió una experiencia hermosa, emocionante, creativa, humana y la vivieron teniendo como referencia el hecho de que la persona que mostraba el camino es una chilena.