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"El proceso de la Apostilla le ha dado un duro golpe a la burocracia", afirmó el Canciller Heraldo Muñoz.

El pasado 30 de agosto se cumplió un año desde que entró en vigencia el Convenio de la Apostilla, que permite simplificar la legalización de documentos. A la fecha se han entregado más de 260 mil certificaciones a nivel nacional, en forma gratuita, lo que se traduce en el ahorro de más de un millón de trámites.

“El proceso de la Apostilla le ha dado un duro golpe a la burocracia, eliminando trámites, largas filas y horas de esperas por parte de ciudadanos chilenos y extranjero que buscan legalizar documentos. Como Cancillería estamos orgullosos y nos hace pensar que estamos construyendo un Chile mucho mejor y más eficiente”, afirmó el Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz.

La Apostilla chilena, considerada un hito para el servicio público en nuestro país, es una certificación digital con los más altos estándares de seguridad, que permite que los documentos sean reconocidos tanto en Chile como en el exterior. Se caracteriza por ser gratuita y descentralizada, reflejando eficiencia y modernización del Estado en atención a sus ciudadanos.

Con esto, Chile se posiciona como uno de los 113 países en el mundo que han implementado este instrumento internacional y uno de los ocho países del mundo que opera de manera electrónica para esta certificación, utilizando las nuevas tecnologías.

De igual forma, junto con el ahorro en tiempo y dinero para chilenos y extranjeros, también debe resaltarse el impacto que la Apostilla produce en regiones, dado que la descentralización de este trámite no hace necesario que los usuarios tengan que viajar a Santiago para concluir sus diligencias.

En efecto, hoy se pueden apostillar documentos en un solo acto en las distintas capitales regionales del país, a través de las Secretarías Regionales Ministeriales de Educación, Salud y Justicia, así como en las oficinas regionales del Servicio de Registro Civil e Identificación.

El Director General de Asuntos Consulares y de Inmigración, Embajador Carlos Appelgren, afirmó que “este es un gran paso. Es parte del proceso de modernización de nuestra gestión en la Dirección General Consular y tenemos el orgullo de servir de manera mucho más directa y eficiente a los cientos de miles de ciudadanos chilenos y extranjeros que ven facilitados sus trámites y, por lo tanto, ven facilitada su vida”.